Pero… ¿Qué me pasa?
La primera manifestación de que algo no va bien es que empezamos a sentirnos de una forma diferente a la habitual, y esta nueva forma nos resulta desagradable y nos afecta en nuestra vida cotidiana. Para identificar si se enfrenta a algún problema psicológico que para su resolución precisaría ayuda profesional, conviene analizar en qué medida se ha modificado su habitual forma de sentir, de pensar y de comportarse. Sus sensaciones, emociones, pensamientos y conductas, en la medida de que le resulten perjudiciales en algún aspecto de su vida, se convierten en señales de que se enfrenta a algún tipo de problema. A continuación presentamos algunas formas de sentir, pensar o comportarse que pueden estar relacionadas con diferentes trastornos psicológicos. Esto no quiere decir que toda persona que en algún momento puntual se vea identificada, esté ante un trastorno, pero sí que se que incrementa la probabilidad cuando dicha forma se convierte en lo habitual.
“…soy incapaz de hacer valer mi opinión…los demás siempre se salen con la suya…se aprovechan de mí…”
“…tantas ganas como tenía de conseguir este trabajo, y ahora siento que me sobrepasa, me abruma…”
“…aunque quiero a mi mujer, nunca tengo ganas de hacer el amor con ella…”
“…el médico me ha prohibido fumar, pero soy incapaz de hacerlo sola…”
“…no nos gusta el tipo de gente con la que va desde hace un tiempo, ni como viste, y además cada día llega más tarde a casa y no se le puede decir nada porque si no se enfada y monta la bronca…”
“… es horrible, queremos tener un niño y no me quedo embarazada… necesito tener un hijo y la única solución es la adopción…”